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RECICLAJE DE NEUMÁTICOS FUERA DE USO

neumaticos en desuso

Uno de los grandes problemas del siglo

En la actualidad existe un problema vigente, global, creciente y concreto que afecta al planeta y sus ocupantes, se trata de la acumulación totalmente descontrolada y desatendida de los neumáticos fuera de uso y sus residuos. Ocurre en todos los lugares del planeta por donde circule cualquier tipo de vehículo que use ruedas de caucho o exista alguna clase de aparato que se valga de neumáticos.

Al ser ideado como un producto que ofrezca la mayor resistencia posible al desgaste en su uso, se cree que el tiempo de su descomposición natural o biodegradación supera los 600 años.

Según el estudio titulado “Primary Microplastics in the Oceans: a Global Evaluation of Sources” (Boucher & Friot – 2017 – ), alrededor de 1412,6 millones de vehículos están en uso globalmente (2010). Este recuento global de vehículos ha aumentado en los últimos quince años (78%) entre 2000 y 2015.

Para equipar estos vehículos con neumáticos es necesario caucho y si la tendencia del párrafo anterior no se revierte, se precisará cada vez mayor cantidad de caucho. El caucho sintético en neumáticos representa alrededor del 57% de todo el caucho utilizado en 2010.

El consumo mundial de productos de caucho sintético ha aumentado un 27,3% entre 2002 y 2010, impulsado principalmente por China.  Las ventas anuales de caucho para neumáticos fueron de alrededor de 13,9 millones de toneladas en 2010, de los cuales el 46% correspondió a caucho sintético.

consecuencias

Su disposición final descontrolada y fuera de cualquier criterio de reciclaje en cualquiera de sus formas, representa un grave peligro para la salud humana al convertirse en lugar de resguardo y fuente de reproducción de insectos y animales transmisores de enfermedades graves y hasta letales para la población humana.

De igual manera, una acumulación sin control y desordenada de neumáticos fuera de uso constituye un potencial riesgo de incendio incontrolable, que liberaría a la atmósfera grandes cantidades de gases y partículas nocivas para el medio ambiente y la salud de todos sus habitantes. Por su forma constructiva de aro, un neumático entero ocupa un volumen mayor que el que representa uno seccionado o triturado.

Cuando se vierten neumáticos fuera de uso enteros al medio ambiente o se entierran sin ningún control, éstos abarcan grandes extensiones de tierras aprovechables para otros usos más eficientes, además se genera una contaminación visual del entorno y comienza una incipiente, lenta y peligrosa degradación química de los neumáticos.

Opciones de reciclaje de los neumáticos fuera de uso

En la actualidad existen muchísimas posibilidades de reciclaje de los neumáticos fuera de uso, algunas son la reutilización, revalorización y recuperación energética, además hay múltiples ejemplos de ello.

Su reutilización, ya sean enteros o modificados para usos que no sean el ideado originalmente por el fabricante, es una práctica muy común y aquél que la lleve adelante no encuentra límites más allá de los que le ponga su propia imaginación para darles una nueva vida.

Ejemplos de revalorización los encontramos en la fabricación de rellenos de caucho granulado para campos deportivos de césped sintético, la creación de asfaltos mejorados a partir de mezclas de las materias primas asfálticas con granos y/o polvo de NFU, la adición de partículas de caucho a hormigones, la fabricación de baldosas para pisos y tejas para techos a partir de granulado de NFU, la decoración de espacios de recreación con partículas de NFU troceadas y coloreadas, accesorios de caucho para vehículos, suelas de calzados, demarcaciones y protecciones viales, rejas de desagües en calles y un sinfín de etcéteras.

La recuperación energética de los neumáticos fuera de uso se puede ver con mayor frecuencia en los hornos cementeros en donde se los utiliza como alternativa, en ciertos porcentajes, a los combustibles fósiles en un proceso que se denomina coprocesamiento.

En menor medida, son utilizados para aprovechar su poder calorífico en centrales termoeléctricas y en plantas de “blending” donde se combina con residuos de otros orígenes para transformarlo en combustible derivado de residuos o CDR y luego proveerlo a las cementeras.

Referencias Boucher, J. and Friot D. (2017). Primar Microplastics in the Oceans: A Global Evaluation of Sources.